¿Quién dice que no queremos a nuestros “dueños”?

Pese a lo que muchos humanos piensan el vínculo entre nosotros y nuestros humanos es muy fuerte e incondicional. Normalmente oigo a mis papis hablar de lo que ellos sufrieron cuando mi hermano Ro falleció pero al revés también suele suceder.

Mi abuela humana en Barcelona adoptó a Tete, un gatito de 12 años que encontraron en el domicilio de su antiguo dueño devastado y desamparado ya que éste había muerto.

Os muestro a continuación un vídeo que he encontrado en la red en el que un gato que vuelve a ver a su dueño, quien había fallecido hacía tiempo, a través de un teléfono móvil. Al principio, el minino queda como desorientado mirando fijamente la pantalla pero tras unos segundos comienza a acurrucarse junto al dispositivo hasta acurrucarse junto al móvil recordando a su humano; te advierto de que es una secuencia muy emotiva.